Renovarse o morir. Por @RMOpinion

La temporada pasada en clave Real Madrid de baloncesto acabó de forma bastante inesperada (y decepcionante) si tenemos en cuenta la situación en la que el equipo llegó a las fases finales de la misma, lo que acabó arrojando un pobre balance de una Copa del Rey, una participación en final 4 para olvidar y una derrota con bastante mala imagen en la final de la ACB. Esta circunstancia abrió un debate en torno al cierre de un ciclo muy positivo para la sección, dado que el binomio jugadores-cuerpo técnico dio síntomas claros de agotamiento. Dentro de la afición madridista se encontraron dos posturas que defienden el cambio: los que pidieron la salida de Laso, dando por hecho que su etapa al mando del conjunto blanco había llegado a su fin, y los que creemos que la plantilla necesita una reestructuración importante, ya que a pesar de su talento los años no pasan en balde, y con temporadas tan exigentes como esta menos aún.

Bien fuera por decisión de la directiva, bien porque no había ningún candidato satisfactorio en el mercado, se ha apostado por dar a Pablo Laso el que yo creo que será un año de ultimátum, y es que tras dos decepciones europeas y un batacazo nacional (no tanto por las derrotas en sí como por la forma en la que se produjeron) el vitoriano se la juega este año y en sus manos, además de e las de Herreros y Juan Carlos Sanchez) está el decidir con qué mimbres lo hace, que bajo mi punto de vista deberían ser bastante distintos a aquellos con los que lo ha venido haciendo.

Hasta hace pocos días a un servidor le escamaba el poco movimiento que había en la plantilla del Real Madrid de baloncesto, puesto que hemos entrado en la última semana de julio con la única incorporación del alero Santi Yusta desde la cantera y las salidas de Nocioni por retirada, Draper por no haber dado lo que se esperaba de él, Suárez, cuyo paso no ha aportado gran cosa, y Hunter, que se marcha al CSKA en un movimiento difícilmente comprensible, ya que para mi el americano era un jugador más que válido para el equipo. Tres salidas residuales y un jugador de cantera del que tampoco se espera un papel protagonista, sin duda unos cambios que se antojaban escasos para los que demandamos una renovación estructural. Las llegadas de Causeur, que aportará energía ofensiva desde el perímetro, y Kuzmic han mitigado un poco esa sensación. El pívot serbio resulta un fichaje intrigante, ya que es un perfil de interior (2.14, poderoso bajo los aros pero con poca movilidad) totalmente opuesto a lo que viene utilizando Laso, esto sólo es comprensible desde la idea de que con su fichaje se busca matizar algo el estilo y el uso de la pintura por parte del equipo, de lo contrario tiene todos los visos de ser un fichaje fallido ya que sus características no casan con lo que se le exigiría.

Y hasta aquí llega la valoración de los hechos contrastados, al menos a día de hoy. Entrando en el terreno de la especulación/opinión pura y dura creo que hacen falta unos cambios más profundos en la plantilla. El núcleo duro da síntomas claros de agotamiento y hay varios jugadores que bajo mi punto de vista deberían cambiar drásticamente su rol, paso a enumerarlos.

  • Rudy: Para mi el caso más flagrante (y también uno de los que más me apena señalar). El balear está acusando demasiado el bajón físico y, a día de hoy, su estatus y su ficha de estrella son inasumibles para un club que aspire a lo máximo, sus ganas, su carácter y su inteligencia le dan para aportar en defensa y en lectura de juego pero poco más. Si no acepta rebajar su estatus (y su ficha acorde a dicho estatus) creo que debería salir, con honores pero salir.
  • Carroll: Otro caso de jugador en el que el físico lastra su talento, el bueno de Jaycee nunca fue un toro precisamente, pero la pérdida de "piernas" se nota, sobre todo en Euroliga, donde ya no puede despegarse de sus marcadores y, si lo consigue, llega fundido al tiro. La menor exigencia en ACB hace que ahí sí que pueda rendir, por lo que yo le aprovecharía en la competición doméstica, dejándole un papel testimonial en Euroliga.
  • Maciulis: El lituano ha dado de sí todo lo que podía dar (y no ha sido poco), cada vez se le nota muy falto de frescura, tanto física como mental, y esto en un jugador que vive de su energía sobre la pista y de aportar en muchos aspectos del juego es mortal. Si a esto le unimos sus 32 años, el bueno de Jonas debería salir y dejar espacio a jugadres más diferenciales en su posición.
  • Felipe: Por su trayectoria y su actitud, el capitán merece una consideración especial, siempre y cuando esto no interfiera con la competitividad del equipo. Por esto mismo creo que Felipe debería pasar a tener el papel que ha dejado vacante el Chapu, el de liderar al equipo en el vestuario a pesar de tener un papel residual en la cancha. Hay mucha gente que duda de que sea capaz de hacerlo pero yo confío en que sepa asumir este papel.
  • Ayón: Piedra angular del juego interior de Laso, el mexicano ha sido indiscutible durante todo este período. Tristemente los años tampoco pasan en balde para él y el Titán ya no puede sostener sobre su espalda el peso del juego interior madridista. Por supuesto que por nivel aún puede ser un jugador muy aprovechable, pero desde otro papel, con jugadores que le complementen, o que le releven, en la zona y le permitan aportar en situaciones más específicas.

Por supuesto estos cambios en el núcleo duro de la plantilla exigirían una serie de incorporaciones y de pasos adelante que completen el cambio de paradigma.

  • Un paso adelante de varias piezas: Hay varios jugadores en la plantilla actual que deberían de hacerse valer y ganar peso en el juego e influencia en el grupo. El primero de ellos es Luka Doncic, con el que se ha sido benévolo en los análisis por su edad y su magen de mejora, pero la realidad es que el esloveno no estaba en la plantilla como meritorio si no como segundo base-escolta, es decir una pieza de importancia en la rotación que debe asumir una exigencia como tal, y ahí se le han visto carencias, sobre todo en la recta final del curso, lo que ha llevado al equipo a forzar en exceso el Llull-sistema. Está claro que el jugador va a ir a más, así que personalmente doy por hecho que cumplirá con esa exigencia. Otros casos  a mencionar aquí serían  Anthony Randolph, que se ha disuelto tras su impresionante primera mitad de la temporada, y que deberá encontrar regularidad y templar su carácter para ser uno de los pilares del equipoy Trey Thompkins,  que afronta su tercera temporada. El ala-pívot americano se vio relegado a un papel de reserva, con minutos muy escasos, y a pesar de ello ha cumplido con creces cuando le ha tocado salir, por lo que merece más confianza y un papel más importante en la plantilla, ya que su capacidad anotadora puede ser muy útil al equipo.
  • Un tercer base: Vale que no sea pieza clave, pero un tercer base que tenga características diferentes al dúo principal y actúe como especialista es muy útil a lo largo de toda la temporada, se da por hecho que Campazzo asumirá ese papel, algo que me ofrece dudas, sobre todo teniendo en cuenta el carácter del argentino, que puede dificultar que acepte un papel poco protagonista tras ser una de las estrellas de la ACB en Murcia.
  • Un tirador diferencial: Como he mencionado anteriormente, con Carroll vamos algo justos en el perímetro, por lo que hace falta un tirador de máximo nivel que garantice fiabilidad desde el 6.75 en los partidos grandes, alguien que pueda dinamitar cualquier partido y desatascar a un equipo que ha sufrido como nunca esta temporada cuando no le han entrado los triples.
  • Un alero top: Hace falta dar un impulso esa posición, la llegada de Causeur puede aportar energía y revoluciones desde el perímetro, y Taylor cumple como especialista defensivo, pero hace falta un nombre de peso ahí, alguien que sea (o tenga visos de ser) dominador en el panorama continental. Creo que hay consenso entre la afición madridista a la hora de señalar a Hanga como ese hombre.
  • Un interior polivalente: Si reducimos el papel de Felipe a prácticamente testimonial, el juego interior se ve reducido a dos pívots puros (más algún minuto de Randolph en el 5) y dos ala-pívots "y medio", asumiendo que Yusta o Randoncic pudiesen entrar ahí en algún momento. Esta configuración, que además contaba con los aportes del Chapu, se quedó corta la temporada pasada por lo que la llegada de un nuevo interior se antoja clave, esta circunstancia hace aún más difícil de comprender la salida de Hunter, o en menor medida la de Lima, que podía haber rellenado ese hueco y asumir un rol menos protagonista.

Éstos son los cambios que, desde mi punto de vista, debería asumir la plantilla si se quiere volver a competir por lo máximo, de lo contrario me temo que la etapa de Laso al frente del Real Madrid de baloncesto acabará tocando a su fin esta temporada. Como he dicho el vitoriano se la juega, y deberá mejorar en varios puntos negros de la temporada pasada, algo que merece análisis aparte. Soy consciente de que son decisiones dolorosas, pero si el "con todo lo que nos ha dado" no vale en el fútbol tampoco puede valer en baloncesto.

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