Análisis del Darussafaka. Por @RMOpinion

El liderato conseguido con solvencia en la fase de grupos de la Euroliga no ha traído todos los réditos que cabría esperar, ya que ha deparado al Real Madrid de baloncesto un cruce más complicado que el que van a enfrentar otros equipos clasificados, ya que los blancos se medirán a un octavo clasificado algo engañoso: El Darussafaka Dogus.

El millonario proyecto turco, a pesar de no haber experimentado el crecimiento meteórico que se le suponía viendo la inversión inicial, es un rival muy complicado para esta ronda de cuartos de final, que obligará a los de Laso a emplearse a fondo para no sufrir sobresaltos. Liderados por un experto de los banquillos, como es el campeón de Europa David Blatt, los turcos son un rival peligroso en un cruce, ya que será difícil obtener la victoria en Turquía, por lo que hacer valer el factor campo se antoja como clave, especialmente a tenor de lo visto en fase de grupos, donde los otomanos ya fueron capaces de batirnos en Estambul.

Al margen de la capacidad táctica y de liderazgo de su entrenador, el equipo verde cuenta con varios nombres peligrosos que pueden complicar a cualquier equipo de Europa: En el perímetro destaca el jugador más en forma del equipo, el base Bradley Wanamaker, es el líder anotador para los de Blatt y una amenaza tanto desde el perímetro como penetrando. Sin duda es el jugador al que vigilar, ya que anulándole gran parte del peligro turco se ve desactivado. Estará secundado por otros exteriores como Bertans, viejo conocido de la afición española que, a pesar de no estar rindiendo como se esperaba de él, sigue siendo un jugador peligroso. También destacan el polivalente alero James Anderson y el escolta Wilbekin, que promedia casi un 40% desde la línea de tres.

En la pintura los turcos cuentan con una amplia batería de jugadores que ofrecen solidez, aunque no demasiados puntos, el hombre más destacado es el pívot Ante Zizic, un 2.10 de gran potencia física, que puede sufrir ante la movilidad de nuestros interiores pero que en el juego cerrado podría causar muchos problemas, con el croata se alternará una de las promesas turcas como es Aldemir. En el 4 hay dos jugadores de sobra conocidos, como son nuestro querido Slaughter, del cual ya sabemos más que de sobra tanto sus virtudes como sus defectos, y también Harangody, que aportará energía. Moerman completa la rotación interior, alternando entre el 3 y el 4.

Establecidos los nombres, podemos determinar que el Darussafaka es un equipo tácticamente polivalente, como no podría ser de otra manera siendo comandado por Blatt, pero también muy irregular, con altibajos que alternan ráfagas de juego y anotación capaces de marcar los partidos, pero también con tendencia a irse de los mismos. Para imponerse, los de Laso deberán estar atentos en defensa para reducir lo máximo posible los picos de juego rivales, lo que a su vez garantizará la oportunidad de abrir distancias cuando el rival baje su ritmo. Un factor muy a tener en cuenta también será controlar el rebote, algo en lo que el equipo viene flojeando últimamente, y que será un factor clave para restar continuidad y segundas oportunidades.

En resumidas cuentas, es un choque más difícil de lo que cabría esperar siendo primeros de grupo, tanto por el rival como por factores "externos" (final 4 en Estambul, patrocinador compartido con la competición...). Pero a priori el Real Madrid de baloncesto parte como favorito, y debería hacer valer tal condición, especilamente jugando en casa.

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