El extraño caso de Lucas Vázquez. Por @madridismo_vena

Hablar de un solo jugador en medio de esta tempestuosa crisis blanca, es tan injusto cómo incierto, así que dejemos claro que ningun jugador, por sí solo, es culpable de los malos resultados del nuestro equipo. Una vez aclarado esto, prosigamos.

Corría el verano de 2015, y la afición del Real Madrid sufría de esa ansiedad, ya crónica, por la ausencia de fichajes. Mientras tanto, y a modo de aperitivo antes de la llegada de Kovacic, Florentino hizo dos incorporaciones que no ilusionaban, pero que tampoco provocaron criticas, como suele suceder con jugadores que han pisado la cantera madridista. Uno era Cherishev, y el otro Lucas Vázquez, un meritorio e imberbe chaval que había

dejado buenas sensaciones en el R.C.D. Español. Reconozco que pocas incorporaciones me han provocado mas desdén que el amigo Lucas Vázquez. No le conocía, apenas le había visto, y pensé que era unos de esos jugadores que tienes que tener en plantilla para cumplir con el cupo de canteranos exigido por la UEFA. Sus primeras actuaciones en pretemporada no solo no mejoraron mi opinión sobre él, sino que la dejaron bajo mínimos. Curiosamente Cherishev si empezó convenciendome.

Lucas trabajó, con la gran ventaja que te da la inteligencia de saber quien era él, donde estaba y cuál era su rol.

Con esa encomiable actitud luchadora, aprovechó cada minuto que le dieron para, un pase aqui, un regate allá y algún que otro gol, cambiar en 180° grados mi opinión sobre el, hasta convertirse en uno de mis favoritos.

No fueron pocas las veces que la afición pedíamos mas minutos y continuidad para este torbellino de ilusión y desbordante creatividad en el campo.

Lucas consiguió que me arrepintiera de mi primer juicio sobre sus cualidades, y lo hice encantado. Y es que nada me gusta más que un jugador madridista, al que ya he juzgado muy negativamente, me tape la bocaza, consciente de lo positivo

que es la suma de todos los jugadores, tanto las estrellas como los de segunda linea.

Después de un par de años aplaudiendo a Lucas, a sus aportaciones en forma de goles y asistencias, y después de flagelarme por mi error de apreciación ante la categoría de Vázquez, me encuentro preguntándome, ¿Lucas, que te pasa?.

La temporada pasada perdió posiciones en el ranking de favoritos de Zidane, y lo peor que se puede decir es que, no fue injusto.

No todas las temporadas pueden ser buenas, pensé. Lucas volverá.

Pero la realidad de hoy es que Lucas

parece haber olvidado como se regatea, como hacer que la defensa rival sufra, y no se va ni de un octogenario. Este Lucas es el que yo vi a su llegada, y comprenderéis que no me atreva otra vez a minusvalorarlo, por aquello de no tropezar dos veces con la misma piedra.

Pero lo cierto es que, el hombre que consiguió ponerse numero 1 del equipo en asistencias desde 2015, con 40 en 2935 minutos jugados (Estadística cortesía de @MaketoLari), ahora no ofrece mas que una pobre versión de lo que no hace mucho fué.

El mal momento de todo el equipo serviría como explicación para este

extraño caso del desdibujado Lucas Vázquez, pero la realidad es que su mal rendimiento es anterior a este nefasto bache.

Quien me tapó la boca una vez puede volver a taparmela, y ya de paso callarsela a todos los que ahora, no sin razón, te quieren ver sentado en el banquillo. Espero que pronto vuelvas a ser el de antes, pero de momento se hace dolorosamente evidente, que el banquillo es tu lugar.

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