La Mafia, el Castilla y los Zidane. Por @ErZuru2000

Vaya por delante que si hay algo en este mundillo del fútbol que me repele especialmente es el dizque periodismo deportivo. Tengo exactamente los mismos motivos que ustedes y unos cuantos más. Para empezar, ni el nombre con el que se autobautizan es cierto, ni es periodismo ni es deportivo. A partir de ahí, lo que quieran. Tal y como nos los mostró Mourinho, el autodenominado periodismo deportivo se podría escenificar y sintetizar en reuniones de tipos ociosos en torno a un micrófono (normalmente a altas horas de la noche, aunque la nocturnidad no sea condición necesaria) en las que se dedican a exponer sus opiniones, generalmente, en función de sus intereses particularísimos. Y ya saben a qué me refiero… proteger amistades peligrosas (interesadas o desinteresadas –más raras-), cuidar intereses económicos, atizar fobias particulares, explayar odios personales y venganzas, velar por sus intereses políticos (sí, hasta intereses políticos) y cualesquiera otro tipos de motivaciones que se les puedan ocurrir a todos ustedes. Por supuesto, lo de buscar la verdad y contarla, ya si eso, en otra dimensión.

En defensa de sus intereses son capaces de cualquier cosa. Lo sabemos y lo hemos visto. Los ejemplos se cuentan por centenares y alguno de esos ejemplos son palmarios al poner negro sobre blanco la ínfima calidad humana de muchos de ellos; de la gran mayoría. Perseguir a un niño de 16 años, acusándole de ser el culpable de las derrotas de su equipo, inventar hernias, hacer campañas contra jugadores que le disputan el puesto a un amigo (Diego López, por ejemplo), menospreciar títulos (solo en el caso de que sean ganados por determinado equipo), ocultar información sensible (líos fiscales, por ejemplo), desprestigiar el talento de algunos jugadores (especialmente llamativo el caso Bale)…y un largo etcétera. Aunque muchos de ustedes se resistan a reconocerlo, todos estos sujetos hacen ganar y perder puntos, ergo, hacen ganar y perder títulos. Hacerle la vida imposible a un jugador o hacerle la vida confortable, añadiendo o quitando, de esta forma, presión (Danilo, Coentrao o Bale); escandalizarse por un fallo arbitral o pasarlo de puntillas, haciéndole saber al árbitro e turno lo caro que pagará determinados errores; afear una forma de jugar o defender esa misma forma de jugar, predisponiendo a parte de la afición a favor o en contra….bueno, ya saben….Y sí, hay gente, no sé si mucha o poca, que sigue comprando esta o parecida mercancía.

Solo el monopolio que ejercen los convierte en peligrosos porque, en general, no son muy listos, la verdad. Dejan huellas y rastros. Escriben tuis, artículos o dejan constancia sonora de sus gilipolleces. La única razón por la que la gran mayoría de ellos no está en la cola del paro es la misma por la que se puede ser líder de audiencia con programas como el Sálvame y similares. En la cúspide aparecen los gurús. Los que te hablan de fútbol como si fuera una ciencia al alcance de unos pocos privilegiados. Son los más peligrosos porque hay mucha gente que se los toma en serio. Suelen ser los más embusteros y los más sectarios. Se autorrevisten de una autoridad que les permite decir que Beckenbauer fue un jeta o que Bale no sabe jugar al fútbol. Afirman estas cosas, o parecidas, aprovechándose del ámbito pueblerino en el que se desenvuelven. Obviamente, no hay cojones a ir a Alemania o a Gran Bretaña a soltar tamañas gilipolleces, si no es con el añadido de quedar como perfectos gilipollas, cosa que su engolado ego no se puede permitir. Así pues, quietos paraos en la aldea. De los gurús para abajo se pueden encontrar de todo, violentos macarras, analfabetos, borrachines, humillamendigos, payasos de circo, etc. Desde Kalimotxo hasta Manolete, pasando por Tontons. Cualquiera de ellos con nóminas con varias decenas de euros por encima de lo que merecen. Una industria podrida.   

Son tan estúpidos que ellos solitos han jodido parte de su mercado. Hace unos años, tenían a su disposición al entrenador más mediático que, tal vez, haya existido nunca. Por si fuera, se creó una rivalidad, sin precedentes, con otro entrenador de un perfil mucho más sibilino e hipócrita. Casi todos ellos tomaron partido por el entrenador ladilla y se enfrentaron con el entrenador más mediático, tal vez, porque nos enseñó a todos cómo eran y no les gustó, claro. Ya saben. Le hicieron la vida imposible. Y yo, humildemente, creo que consiguieron lo que perseguían: hartarle y echarle. Y dado que el entrenador ladilla, decidió marcharse un año antes, puede que, acobardado por haber dado con la horma de su zapato, finalmente, el fútbol español se quedó sin una rivalidad que será histórica. Y así es como todos estos, que dicen dedicarse a vender información deportiva, pero que en realidad se dedican al cotorreo, se quedaron sin poder vender su producto estrella y que tantas y tantas tertulias nocturnas les ocupaba y que tantos y tantos artículos de opinión les daba para rellenar. Echaron del mercado a su producto estrella y de rebote, se enfrentaron a la mitad (o más) de su potencial clientela. No me dirán ustedes que nos son gilipollas.  

Y ahí siguen, como carroñeros rencorosos, esperando que alguien les dé algo que llevarse al buche. A veces, ni siquiera es necesario. Su malfollá hace el resto. Si fichas a Pogbá, eres un manirroto, como poco. Si no fichas a Pogba, tienes problemas económicos y desatiendes las peticiones del entrenador. Si sacas jugadores de la cantera, tienes un problema. Si no sacas a jugadores de la cantera, tienes otro problema. Si tienes una plantilla profunda, tienes más problemas. Si no tienes una plantilla profunda, tus problemas acabarán contigo.

Ya sé que no les cuento nada nuevo. Solo les pido que retengan en su pensamiento este modus operandi para lo que les voy a contar a continuación. En definitiva, su odio y su rencor.

Hay dos hijos de Zidane jugando en el Castilla. Este hecho, sin más añadidos, ya supone un bocado demasiado apetitoso para todos estos buitres. Zinedine, que tan bien lo está haciendo con el primer equipo y que tantas muestras da de valorar, por encima de todas las cosas, el mérito y el esfuerzo, se está equivocando en este asunto de medio a medio, en mi modesto entender.  

Se llevó a la pretemporada a casi lo más florido del Castilla. Mayoral, Mariano, Odegaart, Febas, Lienhart, Craninx, Llorente, Enzo (que no fue titular con Ramis), Achraf (lateral derecho que viene del juvenil A y que apunta un disparate) y Luca (que también viene del juvenil y que no apunta un disparate). Todos los aludidos del Castilla, titulares indiscutibles para Ramis menos Enzo y Craninx (su presencia estaba más que justificada por la lesión de Keylor y porque, en ese momento, parecía que Abad iba a abandonar el Castilla). De los del juvenil, más que justificada la presencia de Achraf (por su talento y porque Danilo se quedó en Madrid) y extrañísima la de Luca. Posteriormente, al disputar la Supercopa de Europa, Zinedine volvió a llevarse a Luca de tercer portero (saltándose, para mí, incomprensiblemente al que parecía iba a ser el portero del Castilla, Craninx). En el partido de liga contra la Real, volvió a hacer la misma operación, a pesar de que Luca jugó el partido del Castilla del día anterior, con los resultados vistos por todos.

Yo no tengo nada en contra de ZZ, más bien justo todo lo contrario. Mucho menos en contra de cualquiera de sus dos hijos. Simplemente, ambos me parecen futbolistas sin nivel suficiente para merecer las prebendas que se les han dispensado. Y me parece mal. Zinedine se está  metiendo en la boca del lobo él solito. Enzo va para 22 años y hasta el día de hoy ha sido uno más en la mayoría de los equipos de la cantera en los que ha jugado. Ni uno solo de los entrenadores que ha tenido (exceptuando a ZZ) le ha considerado nunca como titular indiscutible. Que digo yo que por algo será. En cuanto a Luca, es de esos chavales que si te ponen un vídeo con una colección de sus mejores paradas, darías una fortuna por ficharle. Lo malo es que también te podrían poner un video con un número parecido de cantadas que hacen hundir la carrera de cualquier portero o aspirante a serlo.

El personal se quedó con la boca abierta viendo a Enzo en el trofeo Bernabéu, pasando por alto un pequeño detalle: era un torneo amistoso contra un equipo de la segunda francesa. Todos los que abrieron la boca viendo a Enzo en ese partido, la hubieran cerrado de golpe si hubieran visto al mismo Enzo en el partido del sábado contra la Real Sociedad B. Eso sí, hizo un control maravilloso que fue debidamente publicitado y que no sirvió absolutamente para nada. Si ustedes no le han visto nunca jugar, yo les pongo en situación: es como una especie de Guti (con mucho menos talento que éste) y con las mismas ganas de esforzarse y de correr que él. Es irregularísimo, pinturero, técnico y, la mayoría de las veces, muy poco efectivo. Juega de sobrado, él sabrá los motivos. Me parece el típico caso de jugador-carne de cañón de 2B o 2ª siendo optimista. Pero puede que yo esté equivocado, no diré que no. Lo malo es que lo ocurrido posteriormente, en ese mismo partido, no parece que me desautorice en nada. Siempre hay una víctima cuando la meritocracia se deja de lado. Aleix Febas se debió comer los puños en el banquillo, hasta que Solari (ejem, ejem) decidió, después de vistos sesenta minutos insoportables de fútbol ñoño, insulso y desnortado, intentar ganar el partido. El resultado en el momento del cambio era de 0-2 y sin atisbos de nada. Lo que pasó después del cambio, ya se lo pueden imaginar.

De Luca, se puede decir tres cuartas partes de lo mismo. Irregular y pinturero. Tal vez un equipo se pueda permitir el lujo de tener un centrocampista irregular. Tener un portero irregular en un equipo como el Madrid (o Castilla) es la muerte. Es un título o un ascenso. El pasado sábado regaló un gol. Y no es el primero, ni el segundo, ni el tercero que yo le he visto…y que viene repitiendo machaconamente desde su época de cadete. Tuvo suerte, el resultado lo terminaron levantando y la cosa, para lo que podría haber sido, se ha quedado en casi nada. Pero me da a mí que si ese partido en lugar de jugarlo contra otro filial, lo hubieran jugado contra un Toledo, Sestao o Real Unión, otro gallo hubiera cantado, tristemente. En un partido de cadetes, la transcendencia de estos errores es poca, están aprendiendo. Si es de juveniles, la cosa se va poniendo más seria. Si es con el Castilla, alguno ya se empieza a acordar de todos tus ancestros. Ni cuento, si el gol que regaló el sábado lo hubiera regalado en el Bernabéu en un partido de liga o Champions. Creo no exagerar si digo que se hubiera acabado la carrera de Luca.  Es un  portero pequeño, tipo Casillas, con grandes reflejos y que rara vez sale a blocar balones aéreos. Suele jugar muy adelantado, basándose, quizás, en el (dicen) excelente juego de pies que posee (cosa que yo no comparto del todo). Este hecho, ya le ha llevado a embaularse varios de esos goles teledirigidos desde el centro del campo.  Tampoco es muy valiente. Hay un video, que se hizo viral, en el que se le ve apartarse a un disparo de un jugador del PSG en, ni más ni menos, que unas semifinales de la UEFA Youth League y que acabó en gol.

Ambos son muy jóvenes y no diré que todos los aspectos que aquí les he contado no sean corregibles. Tampoco diré que no vayan a explotar en jugadores de nivel Real Madrid en el futuro. Pero ahora mismo son dos jugadores que a día de hoy, si se les aplicase el mismo criterio que a otros casos parecidos, tendrían muy difícil estar en la cantera del Madrid. Creo que tienen un trato preferencial. Sé que ni son los primeros ni serán los últimos. También sé que tampoco es para tanto y que el tiempo (por cojones) les situará en su sitio, salvo excepcionalidad que yo no atisbo. Pero es que son los hijos del entrenador del Real Madrid CF. Sí, ése club en el que la mujer del César ha de serlo, parecerlo, aparentarlo, insinuarlo, encarnarlo, mostrarlo, presumirlo y enseñorearlo. Sus errores serán castigados con crueldad (ya lo hemos visto), lo que les añadirá presión y vayan ustedes a saber cómo la asimilarán. Sus errores serán escupidos sobre ZZ y volcados sobre el Presidente. Sus compañeros (sobre todo aquellos que se vean chupando banquillo de manera injustificable) se encabronarán. Ideal para un vestuario. Y después está la carnaza que se les estará proporcionando gratis a todos esos que ya conocemos.

Yo, como padre confiado (con fundamento o sin él) en el talento de mi/s hijo/s, los hubiera cedido a ambos a otros equipos, incluyendo la famosa cláusula de un mínimo de partidos. A aprender sin la presión extra, no ya la de ser jugador del Madrid, sino la de cotilleo del enchufao.  A entrenar en un vestuario sin chismorreos entre taquillas. A otro sitio donde no ser el centro de atención y donde te dejen jugar sin mirarte con lupa. A explotar, si es que valen, o a tomar conciencia de que no. Y a ser posible a un país extranjero lejos de las hienas.

Salvo que los chavales exploten a figuras (nada invita a pensarlo) y yo me coma mis palabras (con todo el gusto del mundo), creo que están (sean quienes sean los que estén tomando las decisiones) cometiendo un gravísimo error en el que todos, incluyendo el Real Madrid, saldrán perjudicados: a cada error, a Zinedine se le acusará de nepotista, a sus hijos de enchufaos, al presidente de consentidor, los compañeros suplentes no jugarán minutos esenciales para ellos y el Castilla también saldrá perjudicado porque todo lo anterior repercutirá, de un modo u otro, en sus resultados. Y ambos cometerán errores, como los vienen cometiendo hasta ahora, porque ambos dan para lo que dan, nos guste o no nos guste. Aquí nadie les dará tiempo y oportunidad para aprender y corregir, porque, nos vuelva a gustar o no nos vuelva a gustar, no son canteranos al uso.

Michel fue entrenador del Castilla un año en 2ª. Lo bajó a segunda B. Saben ustedes con qué jugadores contaba. He aquí una pequeña relación: Adán, Kiko Casilla, Miguel Torres, Sergio Sánchez, Granero, Tébar, Rubén de la Red, Borja Valero, Juan Mata, Callejón, Parejo, Pedro Mosquera, Javi García, Alberto Bueno y Alvaro Negredo, entre otros. Entre esos otros estaba su propio hijo, Adrián, al que solía poner de titular casi siempre. La víctima variaba. Unas veces era Mata, otras De la Red, otras Borja Valero e, incluso, hasta el propio Javi García.  

Sacó a su hijo del juvenil B y se lo llevó al Castilla. Todos sabíamos que su hijo no tenía talento ni nivel, pero eran otros tiempos. El presidente era Moncho, amigo de la Prisa. Y Míchel era un tipo simpático y encantador. El hecho pasó casi desapercibido, menos para unos cuantos que casi somos más seguidores del Castilla que del primer equipo. Todavía recuerdo las palabras que le dirigió Bobby Gómez a Adrián González: “Estamos ante la mejor zurda del fútbol español”. Lo de ahora con los Zidane es, con mucho, incluso peor. El club no tiene amigos en la prensa después de Mourinho. ZZ no es el entrenador del Castilla, es el entrenador del primer equipo y es, además, fichaje del presidente, tanto del jugador como del entrenador. La dizque prensa deportiva ha ido degenerando en un proceso de emputecimiento sin precedentes. Es un sindicato mafioso en el que se protege al que paga y se destruye al que escapa o lo intenta.

El Castilla de Míchel terminó bajando a 2ªB. No diré que bajase por este asunto, Dios me libre. Lo que sí sé es que este tipo de cosas no son buenas en un vestuario y se terminan pagando. A mí, como simple aficionado del Madrid, no me molesta en absoluto que el hijo de Fulanito o Zutanito jueguen en el Madrid, si, claro está, tienen talento para ello. Nadie, absolutamente nadie, discutió el talento de Manolo Sanchís, porque era una evidencia. En los casos de Adrián, Luca o Enzo no hubo ni hay evidencia que valga.  Son jugadores del montón, al menos, de momento. Hasta aquí, como en los chistes de galeras, la buena noticia. La mala la añadirá la jauría de carroñeros que están esperando cualquier migaja. Y ambos jugadores, con sus mediocres e irregulares actuaciones, se las darán. Al tiempo, señores/as.

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