Las normas de la casa de la sidra. Por @ex_entrenador

El actor Tobey Maguire dio vida en el cine al joven Homer Wells. Éste, hablando ya de la ficción, pasó su infancia bajo la única calidez que hasta entonces conocía, dentro de las delimitaciones del orfanato que dirigía el Dr. Wilbur.

¿Seguís ahí? ¿Os habéis asegurado que esto es Objetivo Cibeles? Seguimos pues.

Hoy hace 131 años, suponemos que en una nublada Londres, se fundó la International Football Association Board; o más coloquialmente nombrada, “la International Board” o “Los que cada año cambian la norma del fuera de juego”. Estos señores, o señoras (no viene al caso), se reúnen dos veces al año con la FIFA para proponer nuevas normas, aplicaciones, interpretaciones… sobre el propio reglamento futbolístico.

Continuando con las efemérides, estos mismos organismos tardaron cerca de 100 años, hasta el Mundial de 1970 en México, en hacer oficial la norma de los cambios o sustituciones durante el tiempo reglamentario. Siendo también cierto que en ligas nacionales como la inglesa, años antes se comenzaron a implantar, pero solo en caso de lesión.

Avanzando ya en el tiempo, y recordando a los más jóvenes que mi generación, soy de 1983, veía en aquel entonces solo 2 cambios por partido, fue en 1994 cuando se amplió a 3 cambios, siendo uno el portero, para en 1995, confirmarse oficialmente el trío de sustituciones máximas permitidas en un partido.

Casualmente, por esas fechas el mundo del fútbol sufría en Europa la que quizá fue la mayor transformación organizativa: la Ley Bosman. Dicha ley, que para no aburrir evitaré ni tan siquiera definir, supuso un crecimiento cualitativo en cuestión de las propias plantillas de la mayor parte de los clubes.

Ejemplo: en 1992, el Real Madrid disponía habitualmente en el banquillo de hombres como Martín Vázquez, Milla o Esnáider, pero también de Toril, Villarroya o Velasco (siento si ofende algún ejemplo). Ya con la Ley Bosman y esos tres cambios permitidos, Jupp Heynckes, en un más que irregular año del Real Madrid pese a la gloriosa Séptima Copa de Europa, miraba al banquillo y encontraba a Guti, Morientes o Karembeu, aunque no seremos ventajistas, y también se dejaban ver “mitos” como Fernando Sanz, Canabal o Secretário.

¿A dónde quiero llegar? Ni más ni menos que a una humilde petición desde estas líneas. Hace pocas fechas se ha aprobado el cuarto cambio en algunos torneos muy seleccionados, pero sólo en los minutos de prórroga. También se ha aprobado una petición de varios entrenadores, incluido Zinedine Zidane, en la que demandaban la convocatoria total de la plantilla, sobretodo en grandes finales, para no tener que dejar a nadie con el traje puesto, en un día seguramente histórico para él y su club. Insuficiente a mi modo de ver.

La plantilla del Real Madrid en 2017, o la de cualquiera de los 10-12 equipos referencia en Europa, cuentan con jugadores que serían titulares en el 90% del resto de equipos de nivel Champions o Europa League. Este pasado martes, por ejemplo, día de Supercopa de Europa, quedaban fuera de la convocatoria jugadores como Dani Ceballos o Marcos Llorente. Otros, como Mateo Kovacic, no jugaron ni un solo minuto. Pero no sólo lo enfoquemos en el lado madridista, ya que ayer en el Manchester United tampoco saltaron al césped jugadores del nivel de Anthony Martial o Juan Mata. Son auténticas superplantillas.

 

Terminando, espero que nadie me malinterprete queriendo demandar políticas como las de categoría benjamín o alevín que vemos a modo regional. Ya que se sabe que es un mundo muy exigente y profesional que no debería aceptar disconformidades si un futbolista un día no juega, pero el fútbol necesita tanto modernizarse, progresar, dinamizarse con más cambios para poder ver a más futbolistas si pagas una entrada, como la vida de Homer Wells. En la que creció, aprendió y se dio cuenta que por bien que estuviera bajo el cuidado del Dr. Wilbur, había una vida más cautivadora fuera, eso sí, con Charlize Theron. Yo al menos sólo pido cuatro cambios y ya de paso que nuestra federación implante el VAR; aunque eso ya lo dejamos para otro capítulo o película.

Leave a reply