Pedid perdón. Por @RealMoudrid_7

[Foto: Marca]

Callaos, callaos por favor. Y dejadnos tranquilos de una vez por todas. Pero no solo vosotros, los que manipuláis, mentís y tratáis de ocultar la verdad, sino los que permiten que hagáis todo esto. Y encima os aplauden. No manchéis más nuestra historia. Tened la decencia de tirar la toalla porque vuestra falta de escrúpulos ha hecho que la falta de los nuestros llegue a límites que nunca hubiéramos imaginado. Dejad de crear división entre el madridismo y salid con la cabeza bien baja por la puerta de atrás.

No, no pongáis cara de no saber por qué escribo estas líneas. Sabéis de sobra cual es el motivo de estas palabras. Pero por si por alguna razón hubiera algún compañero vuestro digno de ser llamado periodista y que no sepa de qué estoy hablando, les voy a contar la historia.

Invierno 2012. El Madrid jugaba en Málaga. Para sorpresa de todos, la alineación que sacó el por aquel entonces entrenador del Real Madrid, José Mourinho, no dejó indiferente a nadie: Adán, Arbeloa, Pepe, Ramos, Essien, Khedira, Xabi Alonso, Di María, Özil, Cristiano Ronaldo y Benzema. El portugués lo tenía claro: Adán estaba en mejores condiciones que Iker Casillas. Pero entonces, se abrieron los cielos y empezó la caza de brujas, o de brujos. O de un portugués cuyo único pecado fue siempre anteponer el beneficio del conjunto merengue al suyo propio. Entonces empezasteis con los improperios, las mentiras, las falacias, las persecuciones injustificadas, los insultos y las horrendas similitudes, que según vosotros, José guardaba con ciertos dictadores.

Pero Mourinho se fue, y se fue porque no aguantaba que este equipo estuviera mangoneado por vosotros, los iluminados, cuyo único fin es competir por ver quién destroza antes al Real Madrid, el equipo más laureado de la historia. Y entonces llegó Ancelotti. Y las aguas seguían revueltas, vuestra codicia aumentaba y la inquina por ver como Carlo sentaba en Liga a Casillas os quemaba por dentro. Daba igual cómo quedase el Madrid, daba igual si perdía o si le endosaba un parcial de 4 goles al Bayern en Champions. Daba igual ganarle la Copa del Rey al Barcelona. Vuestros artículos y portadas solo tenían un objetivo: ensalzar a Casillas, tapar sus errores e intentar menospreciar y lapidar a cualquier persona que osara decir, simplemente, la verdad: Iker no está para ser titular del Real Madrid. Lapidar y conseguir, en parte, que algunos jugadores hayan abandonado esta temporada el Real Madrid.

Y sin embargo, ahora no os veo. Ni os leo. Ni os escucho. ¿Dónde os habéis metido? ¿Por qué tanto silencio? ¿Por qué no decís nada de la suplencia de Casillas con España patrocinada por vuestro marqués, Vicente del Bosque? No entiendo nada. ¿Si es Mourinho el que sienta a Iker hay que ahorcarle pero si es Vicente aquí paz y después gloria? ¿Cómo se puede tener tan poca vergüenza? ¿Por qué ahora habláis de darle una oportunidad a De Gea y con Mourinho alegabais, convencidos, de que se trataba de motivos personales? ¿Adán no merecía oportunidades? ¿Y el bueno de Diego López?

Pedid perdón. Yo no os concedo la presunción de inocencia. Tampoco os deseo nada malo. Solo quiero daros un pequeño consejo: el karma es un restaurante donde no hay menú porque cada uno recibe lo que merece.

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