Real Madrid 78-Olympiacos 59: Y llegó la Novena. Por @RMOpinion

Y al final, tras tantos y tantos años de espera, tras tanto nadar parar morir en la orilla, y tras tantas y tantas dudas que habían atenazado un gran proyecto este grupo ha demostrado que ha alcanzado la madurez que venía apuntando toda la temporada, y esta madurez ha servido para recuperar un trofeo que ha pasado demasiado tiempo sin volver a la que es su casa: La Euroliga de baloncesto.

Comenzó el partido con Olympiacos llevando el partido al ritmo que más le convenía: es decir, partido trabado y anotaciones bajas, circunstancia que se vió reforzada cuando el mexicano Ayón recibió su segunda falta justo cuando estaba entrando en un partido al que no fue capaz de volver. Con Felipe desbordado en la pintura, Laso trató de encontrar soluciones primero con un Bouroussis que volvió a ser una decepción y un Slaughter voluntarioso pero que acusó la falta de centímetros ante el poderío físico de los pívots griegos. De la mano de Lojeski, el conjunto heleno comenzó a abrir diferencias, y sólo la garra aportada entrada de un Nocioni que comenzó a apuntar la que sería su gran noche fue capaz de cortar la sangría, dejando la diferencia en tan solo 4 puntos (15-19).

Tal y como pasara en la semifinal ante el Fenerbahce, el conjunto de Laso encontró su mejor versión en el segundo cuarto. La ya famosa zona de Laso, con Slaughter/Rivers en la cabecera ahogó a los exteriores de Olympiacos, especialmente a un Spanoulis que seguía sin aparecer, desacertado incluso en los tiros libres, y arrastrando a su equipo en ese aspecto para firmar un pobre 47% (12/26) en el total del partido. Nocioni mientras comenzaba a cerrar la zona blanca. Si bien la defensa blanca parecía intratable, el ataque no fue el de las grandes noches, con los encargados habituales (Llull, Rudy, Felipe o Ayón) sin aparecer fue el turno de otro de los secundarios: Jonas Maciulis. Cuando a todo el mundo le comenzó a temblar la mano, el lituano sacó veteranía y carácter para echarse el equipo a la espalda y demostrar el por qué de su fichaje, un par de triples y dos buenas jugadas al poste para abrir un parcial que culminó un triple de Rivers, 20-9 al final del cuarto y +7 al descanso.

fuente: www.zonadostres.com

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El tercer cuarto comenzó con la misma tónica del segundo, pero no tardó en torcerse la cosa, en gran medida debido a varias pérdidas absurdas de balón por parte del conjunto blanco, que permitieron a los griegos meterse de nuevo en el partido y remontar la diferencia llegando incluso a ponerse uno arriba. Cuando peor pintaba la cosa, con los viejos fantasmas de 2013 rondando por el Palacio (quinta falta de un desastroso Felipe incluída) Laso se sacó a su as en la manga favorito: Jaycee Carroll. El tirador de Wyoming sacó su fusil para regalarnos una de sus rachas infernales, destrozando así a lo poco que quedaba de Spanoulis con 11 puntos seguidos (3 triples sin fallo) igualando el cuarto y apagando la remontada griega.

Con el +7 del descanso daba inicio un último cuarto que se presumía tenso, especialmente cuando ya se sabía cómo se las gasta el rival que había enfrente. Más pérdidas de un Chaho muy flojo en el manejo del balón y un criterio arbitral bastante riguroso con los interiores blancos apretaban la cosa y ponían el partido en el alambre. Fue ahí donde surgió la figura de un Nocioni que decidió pasar de hacer una buena final a vivir su noche de gloria, allí donde otras veces faltó carácter, personalidad y aquello que se señaló Laso en la entrevista post-partido el Chapu lo aportó a raudales, con dos triples y una canasta de dos tan decisivos como su gran defensa, coronada por un tapón brutal, de los que destrozan a tu rival, para ganar el partido y retirarse vacío y exhausto, pero victorioso, coronado como MVP de la Final. Todo salió tan bien que hubo hasta tiempo para saborear la victoria en los minutos finales, mientras el "ogro" Spanoulis salía derrotado y con gestos de impotencia ante su mal partido.

Creo que cuando el capitán Felipe levantó la copa al cielo no hubo madridista (aficionado al baloncesto o no) que no sintiera una alegría sana y profunda por este grupo, uno de los grupos que más me ha transmitido como madridista en ambas secciones. Ellos se han ganado su lugar en la historia, y a nosotros sólo nos queda agradecer, a todos y cada uno de ellos, la alegría tremenda que nos han dado. Enhorabuena campeones.

fuente: www.euroleague.com

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