Una novata en la copa. Por @martasebastian

[Foto: El Confidencial]

Tengo 35 años y hasta el fin de semana pasado era virgen. En cuestión de haber disfrutado de la Copa del Rey de Baloncesto en directo me refiero, claro (de lo otro, para desgracia de mi padre, hace ya mucho que dejé de serlo). A pesar de mi locura por este increíble deporte, por diversos motivos, no había podido asistir a estos cuatro días de locura y pasión. Así que cuando este año los Reyes Magos me regalaron el abono, me llevé una gran alegría. Muchos me decían que vaya tontería, que por muy bien que estuviera el Madrid, no iba a ganar cuatro copas seguidas. Gente de poca fe.

Y ahora me vendrán los típicos de “Pero no os teníais que haber clasificado en cuartos porque era campo atrás”. Seamos serios, por favor. Un equipo que va ganando de 16 como lo estuvo el Andorra (desde aquí mis felicitaciones a este equipo, no solo por ese partido si no por la temporada que está haciendo), no lo pierde por una jugada. ¿Por qué es más trascendental un campo atrás no pitado (Que en directo no se ve claro y que hay que recurrir al vídeo para comprobarlo) que la antideportiva que hicieron sobre Llull y que no pitaron minutos antes? ¡¡Ah, ya sé la diferencia!! Que uno beneficiaba al Madrid y el otro no.

No os engañéis. Los que tanto habéis protestado por ese campo atrás no pitado, no lo hacéis por solidaridad al gran equipo contra el que nos enfrentábamos. No. Lo hacíais porque estabais seguro de que si pasaba el Andorra podríais ganarles más fácilmente. Así de simple. Y eso no es insultarnos a nosotros precisamente.

En el colmo de las tonterías me llegaron a decir que si tuviéramos “señorío” tendríamos que haber dejado pasar al Andorra. ¿En serio? Señorío es luchar hasta el final, no menospreciar al rival, motivarse con cada partido (no como algunos) y saber perder y no pitar al campeón cuando se pone en pie para levantar el trofeo.

Bueno, ésta fue mi primera copa. Y sinceramente, me lo he pasado genial. No solo por la victoria. Os seré clara. Salí del Buesa Arena con mucha más locura en el corazón el sábado que el domingo. Que sí, que ver ganar a tu equipo un trofeo es siempre único; pero es que el partidazo con el que nos deleitaron el Madrid y el Baskonia... Fue increíble. Y no quiero quitar importancia al partido contra el Valencia, pero los dos equipos nos dejaron entrever un poquito, solo un poco, el cansancio acumulado en esos últimos días.

La Copa del Rey, teóricamente, es la fiesta de las aficiones. Y puedo decir que la mayoría de la gente va con esas intenciones. Yo no tuve ningún altercado. En mi grada, la grada blanca, había también algunos aficionados del Baskonia, del Valencia... ¡¡Incluso del Barça!! Y no se les pitó ni nada. Y, no, no me extraña que todo el estadio se “confabulara” para pitarnos y meternos presión. ¡¡Éramos los campeones, éramos el equipo a batir!! Es lo normal. Éramos los favoritos, a los que todo temían. Pero una vez que terminaba el encuentro...

Lo que no me parece ni medio normal es que salgan los niños de infantil del Madrid y se les pite. ¿¿Perdonad?? Igual que los partidos de la Mini Copa Endesa. Son niños. Su misión es disfrutar de este deporte e ir aprendiendo los valores que, teóricamente, tanto nos llenamos la boca repitiendo. Un punto negativo para la organización del evento fue el espacio ridículo donde se jugaron todos los partidos de la minicopa (con excepción de la final) que dejó a muchos aficionados sin poder entrar después de haber estado una hora esperando para entrar. Cuantos más partidos de la cantera veo más me afianzo en dos conclusiones. La primera que a algunos padres no se les debería dejar ver los partidos de sus hijos. Y la segunda, que el futuro lo tenemos más que asegurado (aunque cierta revista decidiera dar el premio a la mejor cantera al Barça, algún día, quizás, lo podremos entender... Pero lo dudo).

¿Más cosas que no me parecen normal? No me parece normal que se critique a Llull por irse hacia la grada donde estábamos los aficionados blancos y levantara los brazos para celebrar con nosotros el paso a la final. ¿Qué vamos a hacer entonces con todos los deportistas que celebran sus goles, sus victorias, sus canastas épicas? ¿Tenía que haberse quedado quietecito y no homenajear a todos los que nos estábamos dejando la voz para luchar con los pitos y cánticos que nos dedicaba el resto del estadio? Pero luego los deportivos son ellos.

¿Sabéis que pasa? Y sé que aquí me meto en aguas revueltas. Que la Copa del Rey es el lugar perfecto para que mucha gente que no ve más partidos de baloncesto (A excepción de los playoffs de la liga) aparezca para dar “su verdad”. Y es que meterse con el Madrid es muy fácil, porque siempre habrá alguien que te apoye... Y no es porque nosotros seamos más chulos o más vacilones que los demás. No. Te apoyaran porque, actualmente, el Madrid es el mejor equipo de nuestra liga y de los mejores de Europa y porque los madridistas nos sentimos muy orgullosos de la garra, el corazón y los HUEVOS que ponen nuestros jugadores. Y eso, sobre todo cómo va a la deriva nuestro eterno rival, pues fastidia a muchos.

¿Y que el locutor se olvida de mencionarnos en los agradecimientos y se dedica a bloquear a gente por twitter cuando le piden que se disculpe? Pues nada... Nosotros cantamos más. ¿Qué todo el Buesa Arena (y el presentador de la televisión, vergonzoso, por cierto) se pone a cantar “Era campo atrás”? Pues nosotros respondemos con “pero no pitó”? ¿Y que nadie había conseguido en la etapa actual de la copa del Rey ganar cuatro copas seguidas? Pues nosotros tiramos de talento, de fuerza y esfuerzo... Y nos regalan otro precioso momento con Felipe Reyes (felicidades por tu nueva paternidad) levantando la Copa. Y, sinceramente, los pitos me dan igual. Lo único que me importa es que a mi no consiguieron quitarme el humor y que la copa se vuelve a Madrid.

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