El desprecio de la verdad. Por @javamasan

Un insulto vale dinero cuando el que lo utiliza, se dirige de forma directa e indirecta a una masa, de la que sabe perfectamente, que su mensaje va a calar hondo, muy hondo, y por lo tanto va a generar un ruido mediático, en un mundo actual, donde eso se puede monetizar. Si multiplicas minutos y minutos de insultos, amenazas, desprecios y chulería, puedes pagar un buen sueldo de alguien perfectamente, con sus 14 pagas, cesta de navidad, seguro de enfermedad y diversas prebendas.

Cuando esta situación se maneja de forma individualizada es complicado hacer negocio y dar sentido a la forma de vida de alguien, pero si lo planteas como una línea editorial, podrías mantener una redacción, corresponsales, tertulias en TV, etc Y dado el tamaño de la misma, los anunciantes te llegan y hacen que tu inversión monetaria en odio se pueda rentabilizar y puedes incluso labrarte una buena fama, como empresario de éxito, “hecho a sí mismo”, nacido del esfuerzo y otros bla bla bla que se pueden leer.

El giro inquietante de las cosas se da cuando la “información” alias insulto a la verdad, lo mezclas en la coctelera putrefacta de la política y obtienes un combinado indescifrable, pero muy suculento en forma de billetes e influencia. Se da un fortísimo salto en una escalera, de 3 o 4 peldaños hacia arriba, y las verdaderas puertas de la libertad de hacer, decir, exponer y argumentar están abiertas, sin importar a quién o como se diga, ya que no hay quien frene la gran bola de mierda, las demandas pueden llegar pero se pagan como los céntimos de euros de propina que deja uno saliendo de cañas. Los jueces en su caso se cuidarán de no tocar las narices a quien puede hacerles la vida imposible con cientos de portadas, seguimientos y señalar errores. En el momento que eso sucede obtienes lo que la gente denomina “medio de comunicación generalista”. Y eso, lamentablemente, es contra lo que tiene que luchar el Real Madrid día tras día, contra los Roures y similares.

Respecto del saldo arbitral que los amigos @Juanpa y @MaketoLari vienen exponiendo jornada a jornada, y acumulando datos desde el famoso apoyo de Laporta a Villar, por poner un contacto histórico al asunto, se demuestra claramente que el R. Madrid no es un equipo al que se le conceda ventaja alguna debido a su tamaño, presupuesto o palmarés, sino que al contrario de lo que se escucha y lee constantemente en esos “medios de comunicación”, hay una TENDENCIA significativamente perjudicial para el equipo. Y esto amigos míos es lo que de verdad clama al cielo y por lo que muchos nos extrañamos que el club no haga algo ya sea a nivel comunicación – queja fundamentada en la arbitrariedad del uso de las normas a la hora de pitar-  o a nivel federativo – solicitud a la RFEF de cambios en el uso del VAR, para que se evalúa la gestión del mismo en cuanto al número de aciertos, tipo Bonus, y sanciones graves en casos de manipulación- e incluso a nivel audiovisual – exigencia de todos los audios de las consultas del VAR, exigencia de VAR instantáneo en las retransmisiones y visionado del trazado de líneas  – 

En definitiva, los madridistas no piperos, aquellos que tienen claro el color de la lluvia que les cae encima, la gente de bien que no se alegra por la derrota del equipo o que busca echar a tal o cual entrenador, incluso me atrevería a decir, quienes entienden que estar orgulloso de tu equipo no es sólo cuando se gana un título, sino cuando se lucha por él hasta el final mientras la gestión económica es una maravilla y se asegura el futuro…. A todos vosotros, si me dejáis unirme con mi voz y voto, os diré que toda la manipulación mediática no va a silenciaros, que cada día los medios son menos potentes y la digitalización de la comunicación, provoca que empiecen a surgir voces potentes y discordantes del mensaje único de las radios, TV y periódicos… Seguid gritando Hala Madrid, seguid criticando al club para que mejore, seguid pensando que la institución está por encima de todo y todos. Seguid creyendo que todo es posible, pero siempre con la camiseta blanca puesta, el escudito redondo y la verdad por delante.

Hala Madrid!