El Factor Ramos. Por @jaldo1983

El Factor Ramos es uno más de la gran cantidad de factores que influyen en el día a día y en el juego del Real Madrid, pero no es un simple factor más. No solo es que sea uno de de los más importantes (por la personalidad y relevancia del elemento que da nombre al factor), sino que además sirve de elemento ejemplificador y de detonante de muchas situaciones de relativa/gran importancia. Por desgracia, todo ello para mal. ¿Cuáles son las características y peculiaridades de este factor?

El Factor Ramos tiene una capacidad tremenda para escurrir el bulto, para diluirse entre el mar de factores presentes en lo cotidiano del Real Madrid y que de ese modo sus efectos pasen casi desapercibidos o queden ocultos/obviados con la ayuda de otros elementos como pueden ser la prensa, algún compañero, el entrenador de turno o el presidente. Puede pasarse una temporada entera sin hacer ni un solo partido digno de alguien que se gane la vida como defensa de fútbol profesional y que a pesar de ello se diga “Es el mejor central del mundo”. Es cierto que en muchas ocasiones esa frase va seguida de un “el día que está por la labor” (que hay que indicar que siempre han sido pocos por temporada y que empiezan a brillar por su ausencia), pero aun así el título de “el mejor” lo sigue ostentando y eso hace que incluso cuando está tocado físicamente (lesiones admitidas por el propio jugador incluidas) el entrenador de turno lo ponga de titular por delante de otros jugadores que son mejores o que simplemente no comenten errores de bulto como hace él. Culpa del entrenador obviamente, pero eso no quita para que el Factor Ramos afecte (y mucho) al juego del equipo. Además el Factor Ramos tiene al factor suerte de su parte en lo que a que no canten mucho sus numerosos fallos se refiere: hasta hace unos meses sus errores quedaban eclipsados por otros aún más graves de quien cerraba (por decir algo) la portería del equipo, y este año ese elemento cantarín ha sido suplido por uno que hace todo lo contrario, por un guardameta que tapa una y otra vez las vergüenzas de la zaga, y en especial de Sergio, con unas actuaciones sobresalientes. Indicar además, dentro de esa capacidad de escurrir el bulto, que Ramos es el jugador mas expulsado de la historia del Real Madrid C. de F., y que un gran porcentaje de esas expulsiones han sido tan torpes como innecesarias (la del domingo en Las Palmas sin ir más lejos), pero a pesar de ello los que tienen fama de duros o zumbados en el imaginario madridista son otros jugadores como Pepe, Hierro o Benito.

A esa capacidad para que no se note su aportación negativa al juego del equipo hay que sumarle algo impresionante y casi único en el universo fútbol, que es lo de restar incluso cuando suma. Es un defensa que mete muchos goles, pero raro es el partido en el que metiendo gol no cueste a cambio disgustos atrás (el partido de Las Palmas vuelve a ser otra vez un simple ejemplo más), partidos en los que Ramos decide pasar a ser un factor ofensivo (porque necesita dedicarle un gol a su hijo recién nacido o porque simplemente quiere reivindicarse por motivo X) y dejar de cumplir con la que es su función principal, la de factor defensivo. Y en el colmo de restar aportando solo hay que retrotraerse a ese momento que quedará para siempre en la memoria de todos los madridistas, aquel cabezazo en Lisboa que nos hizo no perder la final de la Champions League 2014 frente al Atlético de Madrid. Sí, digo bien, NO PERDER, porque ese gol no dio la victoria, ese gol dio el empate y la prorroga, algo que no es moco de pavo ni mucho menos y que fue (y será siempre repito) una de las mayores alegrías de la historia del madridismo, pero incluso esa gran aportación, como decía, supone que los goles de sus compañeros (los que dieron la victoria al equipo) o aquella galopada de Di María queden en un segundo plano. Sumando en lo personal va y resta al equipo. Tremendo, tan tremendo como que consiguiera alargar además con ese gol la maldición de La Décima, que tanta presión supuso al equipo durante más de una década, y que después de conseguida ha supuesto más cosas negativas al equipo con él como protagonista principal y que más delante comentaré.

Todo ésto además viene aderezado por la capacidad de hacer saltar todo por los aires con su declaraciones en las que tan pronto te dice que él las criticas (por muy argumentadas y respetuosas que puedan ser, y por mucho que busquen el beneficio del equipo) “por un oído le entran y por el otro el salen”, admitir abiertamente y sin ponerse colorado que no se ha salido con la concentración necesaria a un partido clave (para luego faltar al respeto a su propia afición cuando se lo recriminan en el aeropuerto), o atacar y poner en duda las decisiones o capacidades de sus superiores, que vienen a ser los entrenadores.

Sergio Ramos en un yate en Ibiza
Éste es el nivel del Factor Ramos

Y para terminar, hablaremos de lo que ya indiqué antes, de lo negativo de que el Factor Ramos pasase a ser leyenda del Club y que eso alargara la maldición de La Décima. ¿El motivo? Sencillo, es un elemento que da continuidad a la saga de capitanes madridistas que tienen la capacidad de creerse por encima del bien y del mal (y sobretodo de la entidad), no ejercer la capitanía correctamente y encima todo ello a cambio de pillar un buen cacho de las arcas del Club. Parecieran los Austrias con España… Esa saga que se pierde en los anales de los tiempos ha alcanzado su esplendor absoluto con “Don Sergio Ramos”, que ha sido capaz de echar un pulso público al Real Madrid tras una temporada en la que no se ganó nada en parte gracias a él, utilizar para ese pulso a otro equipo histórico europeo como es el Manchester United, ganar el pulso rompiendo con ello el status salarial del equipo y el organigrama del Club y que gran parte de la afición, muchos compañeros y casi la totalidad de la prensa no solo no se lo recriminen, sino que además le admiren por ello y le pongan de ejemplo de madridismo, a ÉL, al Factor Ramos, un elemento que ha demostrado y/o admitido en numerosas ocasiones (e incluso en su biografía personal) que él solo se preocupa por Sergio Ramos y por los suyos. El Factor Ramos es un nuevo, otro más, handicap difícil de superar para el Real Madrid C. de F.

2 comentarios en «El Factor Ramos. Por @jaldo1983»

  1. Totalmente de acuerdo, sólo añadiría que el factor Ramos es un hándicap más que el club debe superar… De forma autoimpuesta, porque este verano tuvimos la sartén por el mango y le dejamos ganarnos la partida.

  2. Excelente artículo sobre el mayor lastre que ha tendo el Madrid desde su contratación para poder triunfar. El hecho de aquel cabezazo en Lisboa no le da más crédito. El cabezazo lo pudo dar otro cualquiera al que le llegara el balón. Este señor le ha restado al equipo no sólo títulos, sino orgullo. Todavía recuerdo aquella tarde que estaba sancionado y estaba como espectador en el Bernabeu con Juande Ramos y a mitad del partido se fue a los toros. Su escasez de neuronas se unen a detalles como el chorreo al Lyon, el de la camiseta de Ozil, la amenaza al presidente en 2013 junto con el anterior portero y la manipulación mediática para su renovación en 2015. Ojalá lo hubiese fichado el Barcelona allá por 2005. Sinceramente creo que el Madrid sería otro (y el Barcelona también).

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