Fariseos. Por @ErZuru2000

Seguro que todos ustedes han visto las imágenes de la pelea campal entre los padres de unos chavales de dos equipos infantiles de fútbol en las Baleares. El espectáculo lo pueden calificar como deseen. Y cualquier calificativo se quedará corto. Una vez que el video de la batalla se hizo viral, empezó el otro espectáculo: los fariseos entraron en escena y empezaron a pontificar.

Todos nuestros muy mejores amigos, los perioloquesea, se pusieron estupendos a repartir consejos y responsabilidades. Como ya ocurrió cuando mataron al aficionado del Depor, su dedo acusador se ha ido moviendo de un lado para otro. Los padres, los clubes, los entrenadores, el sistema educativo, las redes sociales, los representantes…y cualquiera que pasara por allí.

¿Y ellos?, pregunto. ¿Ellos no tienen ninguna responsabilidad en esto de crear un clima de violencia en el fútbol? Ellos que tienen programas de cotorreo a casi todas las horas del día en casi todas las radios. Ellos que tienen periódicos deportivos en casi todas las grandes ciudades y unos cuántos de tirada nacional. Ellos que tienen secciones o programas de deportes de duración considerable en todas las cadenas de televisión. Toda esta gente con todos esos medios a sus disposición ¿no tienen ninguna responsabilidad en la trifulca que todos vimos (o en las que no vemos porque nadie las graba)?

Me pongo en plan transcendente estilo Roy Batty. Sin ánimo de ser exhaustivo porque la memoria me jugará una mala pasada, procedo: he visto y oído cosas que SÍ os podéis imaginar perfectamente.

He visto a un entrenador intentar agredir a un joven jugador en una final de Champions, carcomido por la bilis, porque el equipo rival le levantó el título cuando ya lo tenía ganado. Y he visto como una turba de dizque periodistas recibía al macarra entrenador con una atronadora ovación al momento de empezar a dar la rueda de prensa posterior a esa final. Y he visto y oído a algunos periodistas defender la actitud macarra del sujeto. He visto a ese mismo entrenador soltarle una colleja a un cuarto árbitro. Y no, no fue lapidado, cosa que sí hubiera ocurrido si el collejeador hubiera sido otro. Y he visto, oído y leído como a este mismo personaje se le han justificado algunos comportamientos manifiestamente mejorables.

He visto a un segundo entrenador irse a por un árbitro y tener que ser sujetado por cinco o seis propios. Y he oído cómo se relataba la escena entre risas y chistes como si de una película de cine mudo se tratara. Ya ven ustedes. Graciosísimo. Un gorila, con cinco o seis fulanos colgándole de los brazos y sujetándole las piernas. ¡Qué risa y qué edificante!

He visto y oído como a un jugador le han estado insultando durante años y años unos cafres violentos. He visto como ese jugador ha marcado un gol y se ha señalado su número y se ha llevado las manos a sus oídos. Y he podido escuchar como dizque periodistas deportivos se ponían del  lado de los cafres violentos y abroncaban al jugador reprochándole su espíritu revanchista y provocador.

He oído como se le faltaba al respeto a un segundo entrenador, llamándole Monchito, Muñegote y expresiones similares ridiculizándole. Y no, no venían de simples aficionados. Venía de uno de estos al que, además, le gusta pasar por ciudadano preocupadísimo por la paz mundial.

He visto como a un jugador internacional por España, y campeón de varias cosas sin importancia, se le comparaba con un cono. Y no, tampoco venía de simples aficionados.

He oído aplicarle a un mismo entrenador los siguientes calificativos: arrogante, rácano y soporífero, deprimente, triste, poco inteligente, engreído, sombrío, gesto adusto, chulería, gilipollas, chamán de feria, Himmler redivivo, omnipotente, omnipresente y malasangre, quejica, dictatorial, ensuciador y enredador,  nada inteligente, mal ganador y mal perdedor, destemplanza, muy peligroso, nazi portugués, imbecilidad, niñato, dialéctica intimidatoria, camorrista, paranoico, cretino, psicópata,  prepotente y grosero, inmadurez, ególatra, contaminante, macarrismo de barriobajo, francotirador, sátrapa, manipulador y castigador, deficiente mental, impresentable, autoritario, lacra…

Pásense por aquí y verán a todos estos adalidades de la paz mundial, de las buenas costumbres y de la educación en su salsa: http://www.blogdelrealmadrid.com/2013/05/recopilacion-de-insultos-y.html

He visto como uno de estos recatados caballeros se liaba a hostia limpia con un compañero de profesión por el simple hecho de que el otro no compartíar su admiración con determinado portero de fútbol que tanto nos había dao. Y he oído, a ese mismo recatado caballero, acusar de tener “intereses bastardos” a todos aquellos que osaban criticar al susodicho portero.

He visto humillar mendigos con la misma cara de asombro que hubiera puesto si hubiera visto atacar naves en llamas más allá de Orion. He visto fotografías del humillador de mendigos dando ejemplo de urbanidad y buenas costumbres, poniendo de vuelta y media al entrenador de un equipo de niños en el que jugaba un vástago suyo. Y he oído a ese mismo humillador llamar yihad mourinhista a un sector de la afición del Madrid por el simple hecho de silbar a un jugador (como si tal cosa fuese un hecho extraordinario) muy de su cuerda y al que solía otorgar capacidades paranormales.

He visto y oído como un zarrapastroso acusaba a un jugador francés de fútbol de “haber hecho algo”, sin información y sin pruebas, por un delicado asunto pendiente de resolución judicial. Ni la presunción de inocencia les vale. Y he tenido conocimiento de ese mismo zarrapastroso, dándole una mano de hostias a otro compañero de profesión en un partido de fútbol sala en un torneo inter-empresas.

He oído como al presidente del Real Madrid se le llamaba psicópata y sinvergüenza desde una alcachofa nocturna.

He visto portadas con calificativos del tipo “chulo, macarra y provocador” dedicadas a un jugador de fútbol.

He visto como se perseguía a un niño de 16 años, acusándole de ser el causante de las derrotas de su equipo.

He oído a un analfabeto funcional mandar al terapeuta a un jugador extranjero con una única culpa: no tener una hernia discal.

He oído a dizque narradores profesionales de partidos comportarse como el peor de los forofones, insultando a jugadores en vivo y en directo y sin el menor recato.

He leído a un opinador llamar vagos a ciertos jugadores de cierto equipo muy famoso, todo ello a cuento de que en dicho equipo hay un jugador que ejerce de mediocentro defensivo y de cuyo trabajo se aprovechan, a juicio de este opinador, los “vagos”.

He oído justificar los insultos al Jefe del Estado y los berridos contra un himno y una bandera, bajo el mantra de la libertad de expresión. Y eso, también es violencia.

He leído al Gurú llamar troglodita fascistoide a la representante política de la Comunidad de Madrid por ejercer, exactamente eso, su libertad de expresión. He leído a ese mismo Gurú llamar fachas a cierta parte (toda) de la afición de un equipo por no querer ceder SU estadio para la celebración de determinada final. Y he leído, de ese mismo Gurú, barbaridades del tipo “Beckenbauer era un jeta” o “Muller es un paquete”. El respeto. He oído al referido Gurú tomarse cumplida venganza de un entrenador, por el pecado de no haber sido él quién bajase a determinado filial a Segunda B, y de un jugador galés, por tener el pecado de SÍ saber jugar al fútbol maravillosamente. En ambos casos, en contra del juicio del Gurú. Acusando al entrenador de hacer cambios injustos y al jugador de ser un vago y no ayudar en su banda a otro compañero.

He visto a un dizque periódico deportivo dar cobertura a una peña de ultras, haciéndose eco de sus protestas e insultos hacia el presidente y directivos de determinado equipo de fútbol. Y he visto al director de ese mismo dizque periódico deportivo azuzar, diariamente, desde su púlpito a su clientela contra un presidente de un equipo de fútbol. La mayoría de las veces con insinuaciones y sumo tacto para hacerlas de imposible de imputación judicial. He visto como ese mismo periódico ocultaba información sobre una bochornosa asamblea tomada por unos ultras nazis para amedrentar a los contrarios al presidente del momento.

He visto a dos sujetos hacerle una entrevista, en horario de sobremesa, a un presidente de un equipo de fútbol repleta de grosería, mala educación y continuas faltas de respeto. Ahí, ahí, dando ejemplo a los niños.

He visto portadas jugando con la salud y el derecho a la intimidad de las personas, hablando de hernias inexistentes y dando noticias sin contrastar, con vaya usted a saber qué intenciones.

Y he visto portadas infames, con sesiones de ouija, faltando al respeto a un jugador muy famoso fallecido ya hace mucho tiempo y a sus familiares. El mejor periodismo deportivo del mundo.

He visto como unos energúmenos aporreaban el coche de un jugador de fútbol a las tantas de la madrugada mientras eran grabados por dos sujetos perioloquesea, presentes allí a esas horas, misteriosa e inexplicablemente. Imágenes a las que se dio máxima publicidad al día siguiente.

He visto, oído y leído como se montaba una campaña difamatoria contra un portero de fútbol por el simple hecho de quitarle el puesto al favorito de todos ellos.

He visto, oído y leído argumentos rozando la xenofobia (y sin rozar) en favor del jugador español y en contra del jugador extranjero fichado, esencialmente, por determinado equipo muy famoso.

He leído a un beodo inglés exaltar la épica de un resultado, sospechosamente manipulado,  llamar miserables envidiosos a aquellos que no comulgaban con su visión beoda del asunto.

He visto, leído y oído tantas cosas…aproximadamente, las mismas que todos ustedes. He tardado en escribir todo lo anterior una media hora, más o menos, y eso es casi peor que todo lo relatado. Según iba escribiendo, iba recordando más y más, casi sin esfuerzo. Solo he hecho una búsqueda en Google: insultos a Mourinho, y me ha salido el enlace que les he puesto más arriba. Estoy convencido de que una pequeña labor de investigación multiplicaría por diez el tamaño de este articulillo, más aún si pienso que mi consumo de información deportiva de fuentes directas se ha reducido a cero en los últimos cinco o seis años.

En todos los acontecimientos que les he relatado hay violencia. Unas veces es violencia explícita y otras, implícita. Otras veces adopta el aspecto de grosería, de falta de educación, de respeto, de cinismo o de mentira. Y todas son formas de ejercer violencia y, por tanto, de fomentarla.

Ahora se llevan las manos a la cabeza por el suceso de la pelea de padres, pero se les pasará. De hecho, al tiempo que escribo esto, seguro que ya se les ha pasado, como se les pasó con el asesinato del aficionado del Deportivo. Las acémilas que ocupaban la grada del Vicente Calderón la siguen ocupando a pesar de todas las promesas de medidas a adoptar. Y ellos, a lo suyo, a ver si el Madrid juega mejor con la BBC o sin la BBC. Los mismos de siempre, vendiendo las mismas burras de siempre y a las mismas horas de siempre. Ellos no tienen culpa de nada, nunca. Son el mejor periodismo deportivo del mundo…dicen, mientras las ventas disminuyen y las audiencias no crecen lo que deberían o bajan directamente. Y fichan y desfichan jugadores con la misma facilidad con la que usted y yo nos tomamos un café. Hablan, hablan y hablan. Opinan, opinan y opinan. Este equipo debería jugar de tal o cual manera. Hay que sustituir a éste y no a ese otro. Fulano no es un entrenador, es un alineador. A eso se dedican. Y de ahí no los vamos a sacar, salvo hundimiento inesperado de sus empresas. Y puede que hasta sean capaces de conseguirlo.

Han desvirtuado esa profesión. Antes se trataba de informar e investigar. Ahora se trata de cotorrear. Y como en todo cotorreo que se precie, está el amigo, el enemigo, el que me cae bien o el me cae mal; está con el que es mejor no meterse y está al que puedes atizar como una estera porque te será rentable; está al que pelotear porque algo podremos sacar y está al que dejar en paz porque ya nos da esas cosillas…confesables o inconfesables. Es como un patio de vecinas gigantesco. El tema de la violencia les interesa lo mismo que a mí el cortejo precoital entre los escarabajos peloteros del bajo Egipto en las noche de plenilunio. Si les preocupase, ya tomarían medidas, empezando por ellos mismos. Ya moderarían su lenguaje y su mensaje. Que haya  personajes como el portero de discoteca/recogepelotas sevillista y que haya hecho fortuna haciendo el gilipollas, transmitiendo ese mensaje de odio y de inquina, es la prueba palpable de lo que les interesa el tema de la violencia. Nada. Y no es el único de semejante calaña.

¿Cuánto tiempo hace que no leen o ven ustedes un artículo de investigación en uno de sus panfletos, teles o radios? Yo, ni me acuerdo. Ahora, para enterarte de algo más allá del cotorreo de vecindario te tienes que ir a las redes sociales y allí te encontrarás el informe de @juanpfrutos, el trabajo de Tomás. J. Rubio, los datos de @maketolari, los pantallazos de @RichalMurdock o El Radio de @RichardDees. Y muchos más. Yo mismo, viendo lo que estaba viendo, y con la mosca detrás de la oreja con el tema arbitral, hice algo parecido (y más modesto) a lo de @juanpfrutos sobre el ínclito Clos Gómez, hace ya un tiempo. La conclusión es meridianamente clara: si quieres enterarte de algo o te lo haces tú mismo o buscas por las redes sociales a otros que hayan tenido las mismas inquietudes que tú. Esto último da el nivel del actual periodismo deportivo en España: simples aficionados haciendo lo que no hacen los que deberían hacerlo.

Y tal vez sea mejor así. Tal vez el nível no dé para más, porque a ver quién es el guapo que se traga un informe del Manolete, del Brotons, del Pipi, del Roncero, del Lama, del Pulido, del Panocha, del Meana, del Peperra, del Iñaki, del Castaño, del Maroto, del Palomar, del Guillén, del Uría, del Molécula, del Pacocari, del Relaño, del Segurola y de muchos más, sin caer en la tentación de pensar que lo que hay en el informe o es inventado o es fruto de una bolinga del quince o es sectario o está manipulado…o  es todo eso al mismo tiempo.

Lo de la pelea de padres les ha venido de perlas para rellenar programas. ¿Van a hacer algo al respecto? ¿Algún trabajo de investigación? ¿Alguna responsabilidad asumida? Nada de nada. Eso es lo que les preocupa el tema. ¡Bah!…y total, pudiendo atizar a Gareth Bale, para qué vamos a perder el tiempo en otras minucias.

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