El mal menor. Crónica del Lleida 1 – 0 RM Castilla. Por @MiguelGinoriz

Foto: estadiosdefutbol.com

El Camp D’esports de Lleida acogió el partido de ida de la segunda eliminatoria por el ascenso a la Liga Adelante entre el Lleida Esportiu y el Real Madrid Castilla.

Los locales formaron con un 1-4-2-3-1, siendo Crespo el portero, acompañado en la defensa por, de derecha a izquierda, Óscar Rubio, Molo, Toño Vázquez y Fuster, con un doble pivote por delante formado por Albístegui, ocupándose de las labores de contención y cobertura y Marc Martínez en la función de organización de juego. La tripleta de mediapunta la conformaron Colinas, Vega y Urko Arroyo, siendo Diego Suarez la punta de lanza. Por parte del RM Castilla, se jugó con el 1-4-3-3 habitual con el no menos habitual Carlos Abad en la portería, Álvaro Tejero y Reguilón en los laterales, Alex Salto y Lienhart en el centro de la defensa; Marcos Llorente como vértice bajo del triángulo del centro del campo, siendo la inclusión de Enzo la novedad en el once inicial en detrimento de Javi Muñoz. La otra posición de interior la ocupó Aleix Febas. Borja Mayoral se situó de partida en banda izquierda, así como Ødegaard en la derecha, dejando la delantera para Mariano Díaz.

El partido se inició con un buen ritmo y presión del Lleida Esportiu, con un posicionamiento alto que favoreció las rápidas recuperaciones del conjunto ilerdense. El RM Castilla, por su parte, carecía de apoyos interiores que le permitieran salvar esa presión, que solo fue superada por regate individual, y no en todos los casos. Las primeras aproximaciones del filial se contabilizaron como tiros lejanos y sin peligro, mientras que el Lleida robaba y llegaba con más determinación al área blanca. Fruto de ello llegó el gol de los locales, una segunda jugada tras un balón cruzado, tras remate del central Molo y rozar en un central del Castilla quedó a media altura en el área pequeña y fue allí donde Vega, mediante un estético remate de chilena abrió el marcador.

Tras el gol el Lleida replegó y pasó a hacer una presión en bloque medio, lo que permitió al RM Castilla salir con más comodidad desde atrás. No obstante, en alguna ocasión amagó el conjunto catalán con volver a la presión alta, sobre todo cuando la salida castillista no lograba los réditos esperados. Sin embargo, esto no arredró a los jóvenes futbolistas de la Fábrica, que poco a poco lograron ir imponiendo su ritmo. De esta manera se empezaron a suceder las llegadas y mediante una buena presión de los jugadores más adelantado se fueron forzando pérdidas del rival que hacían recuperar la posesión en situaciones más avanzadas. Mención especial a la labor de un espectacular Marcos Llorente en la dirección de juego y en la organización de la presión. La categoría se le queda pequeña a este extraordinario jugador. Los mejores minutos del Castilla, con muchísimas llegadas y tiros, fueron respondidos por la magnífica actuación del portero Crespo, que mantuvo desde el minuto veinticinco hasta el descanso el marcador en el 1-0 para el Lleida.

La segunda parte comenzó por los mismos derroteros de juego que finalizó primera, con un RM Castilla circulando bien el balón, aunque si bien es verdad que con menos presencia en el área de Crespo. No obstante, se sucedían las opciones de pre-gol, donde el conjunto castillista quedaba a un pase o a un buen control de disponer de una ocasión manifiesta de gol. Esta deriva del partido hizo que Idiakez, el técnico del Lleida, diera entrada a Ekhi por el delantero Diego Suárez, formando a su equipo en 1-4-5-1 y obligando al Castilla a salir hacia las bandas. Su plan salió bien a medias, si bien logró alejar al Castilla de su área, le hizo menos profundo en ataque, lo que hacía que la posesión volviera a manos del conjunto blanco a la mayor brevedad.

Este statu quo se vio roto en el minuto 25, cuando el colegiado del encuentro decidió enseñar la segunda tarjeta amarilla a Álex Salto, amarilla que éste redactor, por más que ha visto la jugada una y otra vez, no acierta a comprender cual es el motivo que le llevó a sacarla. Máxime cuando minutos antes el central Molo, que también tenía tarjeta amarilla, hizo una entrada merecedora de tarjeta a Borja Mayoral, siendo solamente advertido por el árbitro. Si hay algo que molesta a un deportista, sea del deporte que sea, es que los señores colegiados, garantes que deberían ser de la justicia en el juego, no mantengan el mismo criterio dependiendo de quién sea el infractor. De dicha expulsión hasta el final, el Castilla dispuso un 4-3-2 aunque mentalmente estaban fuera del partido. En estos últimos veinte minutos el Lleida dispuso de alguna ocasión clara para rematar el partido y la eliminatoria.

En conclusión, vistos los méritos de uno y otro equipo y sin querer caer demasiado en el peso que tuvo la decisión del colegiado de expulsar a Álex Salto, no es un mal resultado para el Castilla en la vuelta, aceptando esta derrota como mal menor para lo que, en los últimos veinte minutos, pudo haber sido. En seis días más, y allí sabremos si el RM Castilla llega a la eliminatoria final o será el momento de volver a los cuarteles de invierno, lamerse las heridas y atacar el ascenso el próximo curso con la misma entereza.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.